A mi lo que me atrapa son tus silencios, tu manto negro con el que nos arropas y me asaltas con bellos celestiales. Aprontas mi alma a volar, a convertirme en cazador de perlas, en buscador de diamantes entre las letras.A veces me premias con una línea interesante, otras no dejas que mis manos junten dos palabras. Castigas mi memoria con imágenes que no puedo traducir, dibujar o recordar a la mañana siguiente.
Me atrapas porque me conoces y sabes que aunque tarde, he de aprender la lección que preparaste para mí.
No siempre tengo la claridad para entenderte, pero ando por la senda que marcaste hasta que me dejes volver a casa.
Aquí los días son iguales y las noches mucho peor...

